¿A rey muerto, rey puesto? Morelia pierde a su monarca

Jugadores del Monarcas Morelia

Permítanme asumir que todos hemos escuchado aquella famosa frase de «a rey muerto, rey puesto», frase que en realidad es un refrán que se traduce en que nadie es imprescindible, En realidad podemos decir que es un dicho que nos invita a la «practicidad»; si se va alguien pues ya vendrá otro. ¿Muy fácil de decirlo no? En el fútbol es algo mucho más complejo, y si no que lo digan los aficionados del Morelia, que han visto como este 02 de junio se ha hecho oficial el traslado de su equipo a la ciudad de Mazatlán, una pesadilla que se veía venir por los rumores que venían circulando en los medios mexicanos, pesadilla que se hizo realidad, justo 2 días antes del que sería su cumpleaños N° 70. ¿A rey muerto rey…? NO.

La pesadilla se hizo realidad

«Fue el viernes 22 de mayo cuando iniciaron los rumores en medios de comunicación, también ponían el nombre de otros equipos como Puebla y Querétaro, pero ya Monarcas no daba ninguna luz en sus redes sociales. Todo empezó a hacerse oculto», cuenta Éder Zambrano, un aficionado del Morelia de 36 años que ya se veía venir el drama que están viviendo todos los aficionados «canarios» en este momento. «Imagínate, mi primer recuerdo que tengo de niño es en el estadio con mi padre, el de la foto (abajo) que sale con el portero, soy yo, y también está mi hermano. Eso no se le debe hacer a ninguna afición, a ningún club del mundo» añade Éder quien hace responsable a Mauricio Lanz, actual presidente del club, por la desaparición del equipo de sus amores.

Foto suministrada por Éder Zambrano (1984)

También están las voces de los más jóvenes, la de Geovany Silahua por ejemplo, un aficionado de 19 años que también compartió varias de sus emociones. «Le voy al Morelia desde que tengo memoria, el amor a este equipo me lo heredó mi padre, que lleva 40 años siendo hincha del club. Recuerdo muy bien la primera vez que pisé el Estadio Morelos, fue de su mano, lo veía gritar y sentir la pasión por el equipo. Es increíble pensar que una vez fuiste al estadio, y que ya no vas a regresar jamás, que los viste ganar 4-0 su último partido y no sabías que era el final de 70 años de historia, duele bastante», concluye Geovany quien administra una página de aficionados llamada Fan Monarca,

LOS DUEÑOS DEL NEGOCIO MANDAN

Está la otra cara de la moneda, la de Mauricio Lanz, actual presidente de la institución monarca quien asegura que esto se hace para el «beneficio» del fútbol mexicano. «Los empresario y afición de Mazatlán están ilusionados de tener un equipo de Primera División, habrá movimientos deportivos en la plantilla. El equipo es Mazatlán FC, a partir de ahí se va construir todo alrededor del equipo, estamos trabajando y queremos involucrar a la gente», comentó el dirigente en una entrevista para el Diario Marca Claro.

Sobre la «venta» del equipo existen muchas versiones, pero lo cierto es que la que más se acerca a la realidad es la del reconocido periodista José Ramón Fernández, quien asegura que en total se pagaron 400 millones de pesos por la mudanza del club Mazatlán.

El sentimiento no tiene precio

Equipo que fue campeón en el año 2000. / Foto de @Fuerza Monarca

Hayan sido 400 millones de pesos o más, al aficionado poco le importa. El hincha solo quiere que llegue el fin de semana para colocarse la camiseta de su equipo, apoyar, gritar sus goles, llorar sus derrotas, y durar hablando toda la semana de lo que ocurrió en el último partido. Pues bien, todo este ritual, los aficionados monarcas no lo podrán repetir como lo venían haciendo durante 70 años. Una historia que alcanzó su punto máximo a finales del 2000, cuando aquel equipo dirigido por Luis Fernando Tena, se coronó por primera y única vez en su historia campeón de la primera división del fútbol mexicano.

En lo único que puedo decir que «coincido» con el señor Lanz (presidente), es que los títulos y la historia se quedará para siempre en Morelia. Aquella actuación inolvidable de Ángel Comizzo en la tanda de penales vs Toluca, aquellos 140 goles del «fantasma» Marco Antonio Figueroa, también las celebraciones de un colombiano como Luis Gabriel Rey, o el tanto sobre la hora de Ruidíaz vs Monterrey que salvó al equipo de irse a la segunda división. Estos momentos y otro más, como el gol «doble» entre Rodrigo Millar y Jorge Zárate al mejor estilo de los «supercampeones», son recuerdos y sentimientos que no se pueden comprar ni borrar con 400 millones de pesos. Por ahora Morelia pierde a su monarca, pero queda la esperanza de que más pronto que tarde, su rey vuelva al trono, a donde pertenece, su gente.

Escrito por Andrés Grimaldos G.
Escrito por Andrés Grimaldos G.

Soy Comunicador Social, egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Trabajé en las cadenas Colmundo Radio y Emisora Onda 5. Actualmente dirijo el proyecto El Var Central.

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